Si puedo evitar que un corazón sufra, no viviré en vano; si puedo aliviar el dolor en una vida, o sanar una herida o ayudar a un petirrojo desmayado a encontrar su nido, no viviré en vano. Emily Dickinson Deja un comentarioCancelar respuestaTu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con * Nombre * Correo electrónico * Web Añadir comentario * Publicar comentario